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Izenburua: HACIENDA
Muturreko datak: 1545 - 1988
Maila: Sección
Bolumena: 1147 unidades documentales
Egilea: Villa de Ataun
Erakundearen historia:
La Hacienda local de Ataun se encargaba de desarrollar las actividades económicas de la villa, de gestionar los ingresos y gastos en pro del bienestar de los vecinos.
Desde el siglo XII hasta el XVIII los ingresos municipales se obtenían gravando los bienes propios –hoy conocidos como patrimoniales-, y diversas actividades como las ejercidas en tabernas, mercados o molinos, del arrendamiento de terrenos o edificios comunales o cobrando por arbitrios propios sobre varios géneros de consumo y otras mercancías. En muchas ocasiones no se cubrían los gastos, debiendo recurrir a los repartimientos foguerales, recaudándose en proporción al número de hogares de Ataun. Este fue uno de los principales medios para sufragar los salarios de los empleados de la Provincia, de los Diputados y Agentes en Corte así como gastos de armamento o donativos especiales. Este sistema de repartimiento se recogía en los Fueros desde muy antiguo y se mantuvo vigente hasta mediados del siglo XVIII.
Otra forma de cubrir los gastos de la Provincia consistía en la recaudación del donativo entre los diversos municipios. Sólo un tercio del donativo iba a parar a la Provincia y el resto al Gobierno central y se obtenía gravando ciertos productos como el vino, el aguardiente, las plantaciones de árboles o género que entraba por los puertos marítimos.
Las cuentas municipales de Ataun se enviaban al Gobierno de la Provincia para recibir su aprobación. Entre el personal de la Hacienda local cabe destacar al mayordomo-tesorero, cuyo nombramiento era aprobado por el Corregidor a propuesta de la villa. El mayordomo-tesorero se encargaba de la fiscalización de los ingresos y gastos, asumía la recaudación y gestión de los ingresos, actuando como depositario y custodio de lo recaudado. El mayordomo debía presentar periódicamente sus cuentas al Contador para que las aprobase.
El ramo de los bienes de propios de los pueblos se regía conforme a la legislación del Reino. En 1761 el Consejo de Castilla ordenó el establecimiento en la Provincia de la administración de los Propios y Arbitrios de los pueblos, creándose una Contaduría general.
En el siglo XIX la Hacienda de Ataun intentó suprimir la gran cantidad de arbitrios existente y aunarlos. Existían contribuciones ordinarias que recaían en la propiedad rústica o urbana. En épocas de conflictos bélicos –Guerra de la Convención, Guerra de la Independencia, Guerras Carlistas- el Estado recurría a contribuciones extraordinarias que los municipios debían cobrar a cada uno de los contribuyentes, bien fuera propietario, colono, vecino, comerciante, industrial o arrendador de una taberna pública.
Las haciendas locales -también Ataun- sufrieron una importante transformación con la desamortización de los bienes de Propios decretada por Madoz en 1855 pasando de ser entidades patrimonialistas a eminentemente fiscales. De todas formas, los municipios guipuzcoanos, entre ellos Ataun, ya habían puesto en circulación la venta de los bienes comunales y de propios durante la Guerra de la Independencia para poder financiarla.
En cuanto a los oficios municipales, como gestores económicos de Ataun, aparecen en el siglo XIX los Depositarios, los Secretarios y los Alcaldes y resurge el papel del Contador, responsable de llevar los libros de contabilidad, de preparar los presupuestos y promover los libramientos.
Irismena eta edukia:
El estudio de esta documentación permite conocer mejor los impuestos nacionales y provinciales recaudados a través de la villa, los distintos bienes de propios y comunales, su administración, conservación o enajenación, los presupuestos de la villa, sus ingresos y gastos. En definitiva, en esta sección se refleja toda la evolución económica de la villa de Ataun y de sus vecinos.
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